Archive

Posts Tagged ‘la mujer del fotograma’

Compren palomitas


Compren palomitas. Saladas o dulces, no importa. Se las acabarán antes de que se den cuenta. Se lo aseguro. Esta es a la conclusión a la que he llegado después de ver esta película. Ahora les diré el porqué.

Sin Rastro, de título original Gone, es una película rodada en los Estados Unidos de la mano del director brasileño Heitor Dhalia y que saltó a la gran pantalla española en agosto de este año.

El reparto lo encabeza de forma casi omnisciente Amanda Seyfried, interpretando a Jillian Conway. También cabe destacar la participación de Emily Wickersham como Molly Conway, hermana de Jillian en la película; Wes Bentley, interpretando a Peter Hood; Joel David Moore como Nick Massey; Daniel Sunjata en el papel del sargento Powers y Jennifer Carpenter en el papel de la amiga íntima de Jillian, Sharon Ames.

La película se desarrolla en Estados Unidos, a las afueras de una gran ciudad y con un paisaje envidiable: bosques frondosos, campos verdes y un ambiente muy acogedor. Muy pronto nos metemos en la película gracias a la gran actuación de Amanda Seyfried, protagonista única del film. Jillian (Amanda Seyfried), vive con su hermana Molly desde hace unos meses ya que no se siente capaz de vivir sola después de haber sufrido un supuesto secuestro que la policía sospecha que solo ocurrió en su mente. Molly es estudiante y Jillian trabaja en un restaurante de la ciudad junto a la que parece ser su única amiga Sharon.

Tras un largo turno de noche, Jillian vuelve a casa y su hermana no está. Ha desaparecido, o eso cree ella enseguida. Empieza a buscar indicios por toda la casa, mira en todas las habitaciones y no encuentra nada ni a nadie. Lo único que encuentra es un pendiente en el suelo del salón. Acto seguido se dirige a la comisaria local para dar parte de la
desaparición. Allí se encuentran el sargento Powers (Daniel Sunjata), el policía recién llegado Peter Hood (Wes Bentley), y el comisario. Ni el comisario ni el sargento la creen, ella afirma que su hermana ha sido secuestrada por el mismo hombre que un año atrás la secuestro a ella. Ellos dos no se creen ni una palabra y piensan que Jillian está loca, ya que hace un año no se encontró ninguna pista o indicio de la presencia o existencia de aquel supuesto secuestrador.

Jillian no puede quedarse de brazos cruzados y emprende la búsqueda de su hermana por su cuenta. Es aquí donde la
película se vuelve más rápida, más intrigante. El papel de Jillian es formidable, en cada escena y cada diálogo podemos
entender y hasta sentir la desesperación y la impaciencia de una chica que fue secuestrada y que no quiere que su hermana pase por lo mismo. Una chica que luchará por encontrar a su hermana y a su secuestrador aunque esté completamente sola y no cuente con la ayuda de nadie.

Pistola en mano, y haciendo uso de todo tipo de mentiras y triquiñuelas, Jillian va consiguiendo información del posible secuestrador. No puede perder ni un segundo, su hermana no
aparece y puede morir en cualquier momento. La policía no puede permitir que Jill se pasee por la calle con una pistola e intimide a cualquier viandante. Es aquí cuando la película toma otro impulso, Jill busca desesperadamente a su hermana Molly y a la vez huye de la policía.

Tensión. Nervios. Angustia. Ganas de ayudar a Jill. Esto es lo que sentirán cuando vean la película. Al final del film no querrán pestañear ni perderse la más mínima acción. Jill consigue averiguar la ubicación del supuesto secuestrador gracias a sus pesquisas y sin pensárselo dos veces se dirige a por él desesperada por encontrar a su hermana, con terror por no saber con qué ni con quién se va a encontrar y, por supuesto, con sed de venganza…

Antes de terminar este artículo, me gustaría analizar en profundidad el papel femenino de la protagonista. Amanda Seyfried interpreta el rol de una chica joven (Jill), traumatizada por su secuestro hace un año, que intenta rehacer su vida trabajando y viviendo con su hermana. Vemos cómo durante ciertos pasajes de la película, Jill recuerda fragmentos de su secuestro, mezclados con visiones del futuro sobre su hermana.

Jill no es la típica heroína femenina de thriller, ya que es ella la que lleva la acción completa de la película sobre sus hombros y la que se asegura de que las cosas se hagan. No espera a que su príncipe azul llegue inesperadamente y salve a las damiselas en peligro, sino que se convierte en el caballero en brillante armadura – y firme pistola – y busca sin descanso a su hermana, a la que todo apunta morirá a final del día si ella no la encuentra primero.

Es interesante ver cómo la trama de la película pone a disposición de Jill personajes masculinos en los que se podría apoyar, como el novio de su hermana Molly, o en los que podría caer en una situación de seducción-ayuda como el detective Peter Hood. Una heroína de thriller menos atípica habría caído indudablemente en el círculo vicioso inevitable: pedir ayuda al novio que resulta ser un imbécil y acabar recurriendo al guapo detective que la apoyaba desde el principio y que acaba resolviendo el caso, salvando a la hermana y llevándose a la chica.

Jillian, en cambio, no tiene tiempo para tonterías ni para dejar que a su hermana la ayude un detective ligón que va dando palos de ciego. En cuanto se da cuenta de que el novio no va a apoyar su teoría busca apoyo en las autoridades. En cuanto se da cuenta de que las autoridades desestiman su teoría y que su único apoyo en la comisaría está más interesado en ella que es su hermana, decide que tiene que encontrarla sola. No cae en la tentación de dejarse atrapar por el policía dulce y atractivo que intenta convencerla de que él la ayudará: su determinación es firme y lo único que importa es encontrar a su hermana y salvarla. El resto puede esperar.

He de decir que Amanda Seyfried me vuelve a convencer como protagonista de una película. Espero que siga con ese nivel que mostró en Mamma Mia o en esta película.

El final de la película no merece ser desvelado, por lo que les invito a ver dicho film, recuerden: se comerán las palomitas en menos que canta un gallo.

(P.D: Me llama mucho la atención cómo la crítica “especializada” ha valorado esta película: son muchos los que dicen que es una película floja, que no aporta nada y que no es nada novedoso. Por supuesto, mi cartón vacío de palomitas evidencia lo contrario).

Carlos

El Buque de los Sueños


Una película que trata realidad y ficción, historia y amor. Una película que bajo ningún concepto te puedes perder. Una de las grandes de Hollywood y de James Cameron. Una magnífica obra de arte. Una preciosa banda sonora. Unos reconocidos y jóvenes actores. Una de las más bonitas historias de amor.

Titanic

Titanic, estrenada en 1997, dirigida y escrita por James Cameron es una de las grandes películas de la historia. Un film precioso en el que dos jóvenes de distintas clases sociales se enamoran en el buque de los sueños, el Titanic.

El Titanic fue un trasatlántico inglés de lujo, el más grande de aquella época y el primero de su género. El mismo barco que se había concebido para que ni un dios pudiera hundirlo. Llevaba a los viajeros hacia América desde Inglaterra. Se hundió en su viaje inaugural, en 1912 al chocar contra un iceberg que le causó la muerte a unas 1500 personas. Una de las grandes catástrofes de la historia que se recordará siempre.

Si tú saltas, yo salto

Aunque el film está enmarcado por un contexto histórico dramático y real, la esencia del film es una historia de amor. Cameron cuenta en su película una de las más bonitas historias de amor del cine, la de Rose Dewitt Bukater (Kate Winslet) y Jack Dawson (Leonardo Dicaprio), dos jóvenes cuyos caminos se cruzan en el barco.

Rose embarca en primera clase en el Titanic rumbo a América con su madre, Ruth Dewitt Bukater, y con su prometido, Caledon Hockley (Billy Zane). Jack consigue subirse con billetes de tercera clase para volver a su país gracias a una afortunada mano de póquer. A Rose le espera una gran boda, riqueza, comodidad para su madre y una profunda infelicidad. A Jack le espera lo que el destino decida, siempre haciendo que su día cuente. Rose, chica de diecisiete años de clase alta, dominada, perdida e infeliz. Jack, joven de clase baja, positivo, lleno de vida, feliz y capaz de transmitir alegría a aquellos que le rodean. Dos mundos opuestos pero irresistiblemente compatibles.

Se conocen abordo del buque y de un certero flechazo se enamoran. Viven en tan solo unos días una preciosa historia de amor de las que nos hacen sonreír, llorar, sentir y dejarnos llevar para entrar en la época, la historia y sumergirnos por completo en el film.

Él me salvó, en todos los sentidos en los que se puede salvar a una persona

Rose es una mujer excepcionalmente valiente, fuerte y madura. Sus cualidades están escondidas bajo esa belleza y elegancia que la hacen parecer solo una chica educada, callada y obediente, aunque en su más profundo ser está llena de una gran tristeza, ansiedad y hastío.

Al conocer a Jack, se cataliza y revela la evolución del personaje femenino protagonista del film y su verdadero carácter: una mujer apasionada, valiente, fuerte, que llena la pantalla. Capaz de ser feliz y alegre. Capaz de disfrutar y vivir la vida. Capaz de dejarlo todo por amor.

Con Cal, su prometido, tiene riqueza y comodidad: seguridad tanto para ella como para su madre. Con Jack tiene felicidad y amor. En un principio, al ser una mujer responsable y no querer dejar a su madre abandonada en la pobreza, decide quedarse con Cal. No pasa mucho tiempo hasta que cambia de opinión y decide vivir la vida junto a la persona de la que se ha enamorado.

Jack, el eterno soñador y vividor. Disfruta de la vida sabiendo que esta puede acabar en cualquier momento, a la carpe diem. Un gran personaje, lleno de fuerza, amabilidad y libertad, que influye en Rose para que ella sea feliz y salga del mundo en el que está atrapada. Un hombre que la salva en todos los aspectos en los que se puede salvar a alguien.

El personaje de Rose es distinto a otros de los que he tratado en antiguos artículos pues cambia y saca lo mejor de ella al conocer a Jack. Gracias a él, le da una nueva perspectiva a la vida y se da cuenta de que su existencia no tiene por qué estar llena de lujo y comodidad y vacía de sentido, sino completa a través del amor y la felicidad inmaterial.

Dos mujeres , dos épocas

Ruth, la madre de Rose es inteligente y dañina, observadora y perversa. Obsesionada por completo con su estatus social, quiere que su hija le dé la tranquilidad y la comodidad de la riqueza que supone su matrimonio con Cal. Al dejarle su marido sin nada al morir decide aprovecharse del último recurso que le queda, su joven hija.

Ruth pertenece a una época distinta en la que los matrimonios eran por conveniencia, nunca por amor. Sin embargo, Rose, que vive su adolescencia en los comienzos de siglo XX, tiene una mentalidad distinta, abierta, moderna: le gusta el arte, la pintura, la libertad, la vida del pensamiento que trasciende lo estrictamente material. El sufragio universal femenino abrió puertas para la mujer que se encontraban hasta entonces en territorio exclusivamente masculino. Aunque despacio, las mujeres de la época empezaban a explorar sus nuevas posibilidades. Las mujeres empezaban a fumar, beber, practicar deporte y luchar por sus derechos.

No obstante, Rose estaba limitada por la mentalidad cerrada y conservadora de su madre. Pero precisamente es un hombre, Jack, el que rompe las barreras que su madre le impone.

La obra maestra de 1997

La adaptación es impoluta. Los decorados son increíbles. El vestuario despampanante: trajes de época que causan sensación, elegancia pura, la moda de comienzos de siglo. James Cameron llevó esta historia a la gran pantalla de una forma espectacular. Los decorados y el vestuario, añadidos a la excepcional y emocionante banda sonora, la fotografía con un toque de distinción, los efectos especiales – innovadores para la época – y la profesional actuación de sus protagonistas hace que los espectadores nos adentremos en la historia, nos traslademos a 1912 y nos embarquemos en el Titanic.

La obra fue la gran triunfadora de los Óscar en 1997. Fue nominada a catorce Óscar de los cuales ganó once: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Banda Sonora (de Celine Dion), Mejor Canción Original, Mejor Dirección de Arte, Fotografía, Diseño de Vestuario, Mejores Efectos Visuales, Mejor Montaje, Mejor Sonido y Mejor Edición de Sonido, convirtiéndose en la segunda película más nominada y galardonada de la historia, después de Ben-Hur y seguida por El Señor de los Anillos. Destaca la merecida nominación de la gran actriz Kate Winslet por su actuación única.

El director, James Cameron, la ha llevado de nuevo al cine este año, 2012, en el centenario de la tragedia, y esta vez en 3D; el film no ha tenido el mismo éxito que en 1997. Sin embargo, las más seguidoras y fanáticas del film (como yo) fuimos a verla y a disfrutarla en la gran pantalla como si fuera la primera vez (las más jóvenes incluso por primera vez en el cine).

Viaja un siglo atrás en el tiempo, sueña, disfruta, enamórate y déjate llevar; adéntrate en el buque de los sueños y vive la historia con los protagonistas. Un film único, histórico, la obra maestra de James Cameron y, sobre todo, una gran experiencia que nos hace disfrutar de una maravillosa trama que te hará emocionarte como nunca. Si eres de los pocos que no la ha visto, vela porque ¡merece la pena!

El tráiler del film en 3D:

Silvia

LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES o Lisbeth Salander, la chica del tatuaje de dragón


Este artículo contiene spoilers que desvelan la trama y comentan el final. Los que no hayáis visto las películas y queráis descubrir el final en vivo y en directo, vedlas antes de leer este artículo.

Millenium: Los Hombres que No Amaban a las Mujeres (Män som hatar kvinnor) es una trilogía de Stieg Larsson que ha dado la vuelta al mundo y el salto a dos grandes pantallas, a la sueca y a la americana.

Las tres novelas de la saga Millenium narran la historia de Mikael Blomkvist, un famoso y polémico periodista que se ve envuelto en una investigación policiaca amateur, y de su peculiar ayudante, Lisbeth Salander, una hacker profesional considerada un peligro para sí misma y para otros, y por lo tanto completamente dependiente del Estado, legalmente al menos.

Las adaptaciones cinematográficas de la saga han convertido a la primera entrega de la trilogía en todo un culto mediático y han acentuado aún más el protagonismo absoluto de unos de los personajes más originales y auténticos que ha dado el cine (y la literatura) en años.

Habiendo leído la saga y visto tanto la adaptación sueca como la americana, es interesante hacer una comparación y destacar qué versión ha sido capaz de retratar mejor a Lisbeth Salander.

Las películas contaban con una dura tarea, la de dar vida a un personaje tan complejo y oscuro como el de Lisbeth. En la caracterización del personaje recaía el éxito del film sin duda alguna. La importancia del personaje, que aunque no lidera la trama es clarísimamente el protagonista, se pone de manifiesto en los carteles de ambas películas, separadas por dos años, en los que Lisbeth ocupa un primer y prominente plano.

(Póster de la versión sueca de 2009)                        (Póster de la versión americana de 2011)

La versión sueca de Los Hombres Que No Amaban a las Mujeres (Män som hatar kvinnor) presenta a una Lisbeth Salander profundamente intimidante. Refleja una personalidad oscura, peligrosa, terriblemente fría e incluso perversa. Algo en su aspecto, o en la interpretación de la actriz Noomi Rapace, desproveen a Lisbeth de la inmensa inteligencia con la que cuenta el personaje. También cuenta con mayor belleza que su contraparte americana. Sus facciones, aunque severas y enfadadas, son agradables y el exceso de maquillaje oscuro y de piercings no acaban de conseguir distraer al espectador de la belleza subyacente de la actriz. Es esa belleza la que también aleja la índole andrógina del personaje de Lisbeth, llevándola a un terreno declaradamente femenino. La Lisbeth sueca es más agresiva y asertiva que la americana y parece reaccionar de forma más personal a las agresiones externas: le afecta más el input ajeno de lo que cabe esperar de la Lisbeth de las novelas.

La combinación de belleza, aunque disimulada por sus elecciones estilísticas, con un temperamento más intempestivo hacen del personaje una mujer más accesible, más “del montón” – dentro de que estamos hablando de una joven adulta con problemas sociales – y sobre todo, menos etérea. Curiosamente, aunque su rostro es marcadamente femenino y hermoso, su cuerpo es muy masculino; de brazos fuertes y pectorales en lugar de pecho.

Una faceta de Lisbeth que aparece en la versión sueca y que, sin embargo no aparece en la americana, es la de hija pródiga. Lisbeth decide en un momento dado ir a visitar a su madre, que está interna en una institución mental. Parece vulnerable frente a su madre, como si por primera y única vez se sintiera fuera de lugar en su propia piel. Con sus piercings, tatuajes, pelo teñido de negro artificial, sin hijos, ni marido, parece el cuadro de un payaso triste de Leguen. En este momento, y al final del film, cuando va a buscar a Mikael, quizá para declararle su amor, es cuando Lisbeth se siente fuera del sistema.

En la adaptación americana (The Girl with the Dragon Tattoo) describen a Lisbeth antes de que podamos verla como una chica que les gusta, en la que confían, pero “distinta en todos los sentidos”. Cuando por fin se la ve, se adueña de la pantallas y es, posiblemente, exactamente lo que se espera de la versión en carne y hueso de Lisbeth Salander: de extrema delgadez y palidez, pequeña en estatura, luciendo un negro y encarado mohawk, con las cejas teñidas de un rubio tan platino que resulta blanco como su piel, y totalmente invadida de piercings y tatuajes. Su jefe dice que es la mejor investigadora que hay.

Desde el principio es muy directa y cortante, pero parece en todo momento abstraída de la conversación: no le interesa más de lo estrictamente necesario. Es muy clara en cuanto a lo involucrada que está en el caso: no le pagan para dar su opinión, simplemente para dar información. Respeta las reglas tanto para proteger al investigado como a sí misma y para demostrar a la sociedad que le rodea que es capaz de ceñirse a las reglas, aunque su trabajo sea romperlas.

En su relación con otros es discreta, cauta, inteligente, pero resulta punzante si se le provoca. Lo único que requiere de su contacto con otras personas es que sea rápido e indoloro. Sin preguntas, sin divagaciones. Siente total indiferencia hacia la etiqueta y las convenciones sociales: simplemente no piensa acatarlas.

Sin embargo, al igual que la Lisbeth sueca, siente compasión. No por su madre en esta versión, sino por su tutor legal. Siente grandísima tristeza cuando éste sufre un ictus y queda incapacitado. Su situación se ve agravada además porque a la tristeza de perder a su único amigo en el mundo, a la única persona que entendía que no es una incapacitada social, sino que elige un estilo de vida diferente, se suma la asignación de un nuevo tutor legal. Su nuevo tutor se aprovecha de ella, abusando de su poder para conseguir favores sexuales a cambio de dejarle limitadísimas libertades financieras con su propio dinero. La trata como a una enferma mental y abusa de su poder sobre ella para violarla de la forma más degradante e inhumana posible.

Aún habiendo sufrido semejante degradación física y mental, Lisbeth tiene la cabeza fría y le tiende una trampa, sacrificándose y teniendo que someterse al peor sufrimiento de su vida. Paga al tutor con su misma medicina, introduciéndole un objeto en el recto. Le dicta despacio sus condiciones y le amenaza con matarle si vuelve a acercarse a una sola chica. Además, y a modo de “cherry on top” le tatúa en su enorme tripa una frase para que cualquiera que le vea el torso desnudo sepa lo asqueroso y enfermo que está: “Soy un cerdo sádico y violador”. Durante su venganza lleva aún más maquillaje de lo habitual: lleva los ojos pintados como si llevara una máscara de justiciera. Se asegura de volver hasta él, de visitarle, para asustarle y mantenerle siempre a raya; y lo consigue.

Después de la venganza se dirige a una discoteca donde se enrolla con una chica. La bisexualidad de Lisbeth parece más un resultado de una necesidad imperiosa de ser querida, respetada y tratada con humanidad que de una orientación sexual hacia mujeres per sé. Es evidente que Lisbeth no es lesbiana, puesto que se enamora de Mikael, pero necesita sentirse segura y querida en la intimidad. Lisbeth adopta una bisexualidad de supervivencia emocional.

Cuando Mikael le ofrece la posibilidad de colaborar con él en la investigación de Harriet, acepta el trabajo por dos motivos: porque conoce a Mikael en profundidad y se fía de él, y porque el trabajo consiste en encontrar a un asesino de mujeres.

Además de hacker es investigadora de campo, es decir, que trabaja online y offline, y no deja rastro ni en un campo ni en el otro. Además, por frágil que parezca debajo de su ingente cantidad de maquillaje negro, pelea hasta el final, por ejemplo en el metro para evitar que unos macarras le roben la mochila con su ordenador. Lisbeth es, en muchos aspectos, una especie de antihéroe: una heroína muy a su pesar. Es excelente en su trabajo y va descubriendo la historia de cada mujer asesinada como si se trataran de piezas de un puzle.

Acaba acostándose con Mikael después de que a éste le disparen porque le ve casi como a un niño que se ha hecho daño: por primera vez ella es la fuerte, la que puede darle seguridad y cariño a un hombre que la necesita y que resulta totalmente inofensivo.

Gracias a su investigación, Lisbeth averigua que Martin es el asesino de mujeres y debe salvar a Mikael de sus garras. La lucha entre Lisbeth y Martin empieza con un golpe que le asesta Lisbeth en la nuca para liberar a Mikael y prosigue con una persecución a oda velocidad por la tortuosa y nublada carretera de la costa sueca. Ella le persigue y consigue acorralarle. Antes de que Lisbeth pueda ejecutar a Martin, su coche explota y él muere en la explosión.

Como en el caso de la venganza a su violador, Lisbeth vuelve a encontrarse en una situación de inferioridad física, pero en enfrenta al asesino sin miedo y con gran odio. Durante ambas situaciones Lisbeth se convierte en David y se enfrenta con los Goliaths que se le van poniendo delante, saliendo victoriosa siempre gracias a su persistencia y a su valor.

Sin peligro, y con la investigación de Harriet resuelta, lo que queda para Lisbeth es una profunda conexión con Mikael. Le considera su único amigo, e incluso llega a pedirle dinero, situación que le horripila ya que le crea dependencia, pero sabe que puede fiarse de Mikael y le asegura que él puede fiarse de ella y que recuperara el dinero.

Lisbeth llega a enamorarse de Mikael y le personaliza un regalo muy especial, pero cuando va a entregárselo le ve con su amante, la co-editora de la revista Millenium. Deja caer una lágrima, arroja la chaqueta al suelo, se monta en su moto y huye de la escena. De nuevo, el film hace referencia a su faceta de heroína, en esta escena caracterizándola como a una protagonista western, como a una llanera solitaria alejándose en su caballo metálico hacia nuevos retos.

Lisbeth comparte trama con dos mujeres más, que aunque no se acercan lo más mínimo ni en complejidad ni en interés a Lisbeth, resultan a lo mejor más reales, e igualmente necesarias para el desarrollo de la historia.

Una de ellas es Erika Berger, co-editora de la revista Millenium y amante de Mikael. Es una mujer atractiva y con éxito, libre y espontánea. Está casada pero en una especie de “matrimonio libre” ya que su marido es plenamente consciente de que Mikael es amante de su mujer, y lo acepta como algo perfectamente normal. Es inteligente, y encaja en el personaje de “ejecutiva agresiva” aunque con un gran corazón y con una tendencia protectora hacia Mikael. Lisbeth siente que es la amante “legítima” de Mikael, y que, por lo tanto, no puede competir con ella.

La segunda es Harriet que, aunque aparece en ambos films muy brevemente al final, es el motor de la trama y la razón para que los personajes interactúen. Henrik Vanger, el responsable de contratar a Mikael para que investigue la desparición, la describe como “la mejor combinación posible en una persona: curiosa, inteligente y bella por dentro y por fuera”. Pero Harriet es mucho más que eso, es el prototipo de mujer que Lisbeth desea proteger y salvar. La violaba primero su padre y después su hermano, pero no se resignó a ser una víctima, así que mató a su padre y huyó a Australia (en la novela y en la versión sueca, en la versión americana cambian ligeramente el destino de Harriet).

Además de los tremendos personajes femeninos, muy especialmente el de Lisbeth, es importante recalcar que toda la historia gira en torno a mujeres que se han visto violadas de alguna forma por los hombres de su entorno, y sus acciones para no solamente sobrevivir, sino castigarlos y, como si se trataran de un fénix, resurgir de sus cenizas más fuertes que nunca.

Mi valoración personal de las películas, cuál es mejor, se inclina por la americana, por su pristina caracterización de Lisbeth. Sin embargo, la sueca es más fiel con el personaje de Harriet y por lo tanto con la resolución de la trama. Recomendaría la versión americana para los que no conozcan el personaje de Lisbeth, y para los que han leído la novela, recomendaría ver ambas y que decidan por sí mismos qué versión hace más justicia a la novela (y que me lo cuenten!)

Maria

Confesiones de una compradora compulsiva


Si eres una chica que adora ir de compras ¡ésta es tu película! Bolsos de diseño, pañuelos a la última y tacones de vértigo… eso y mucho más te espera en la película Confesiones de una compradora compulsiva (Confessions of a Shopaholic) protagonizada por Isla Fisher y Hugh Dancy. Isla Fisher interpreta el papel de Rebecca Bloomwood, una periodista que se trasladó a la Gran Ciudad, Nueva York, para lograr el sueño de su vida: trabajar para la revista de moda del año. Pero, desgraciadamente, su sueño se ve destrozado cuando no consigue el puesto. Además, su situación es insostenible puesto que no puede parar de ir shopping y su situación económica se resiente. Sin embargo, su vida dará un giro cuando, tras una serie de infortunios, consigue trabajo en una revista económica, Ahorro Seguro, en donde dará consejos para ahorrar, sacando el máximo partido al sueldo… pero ¿cómo puede una compradora compulsiva en quiebra dar consejos sobre ahorro?

Rebecca vive por y para las compras, todo lo que gana en su trabajo lo invierte en pendientes, zapatos y bolsos… Poco a poco Rebecca va recapacitando sobre el estilo de vida que lleva aunque al estar tan enganchada al mundo de las compras, intenta pero no puede dejar de comprar: tiene verdadera adicción a ir de compras. Aunque la película hace una caricatura, hay mujeres como Rebecca: chicas que en cuanto ven un par de zapatos nuevos lo compran aunque ya tengan ese mismo color y un diseño parecido, y sobre todo, aunque no puedan pagarlos. Para Rebecca todo lo que ve lo necesita, aunque en su conciencia sabe que lo que hace no es sano. Paradójicamente, hay una escena de la película que refleja la moral de las chicas: unos maniquíes son los “responsables” del consumo masivo de Rebecca ya que “venden” el producto de la mejor manera posible haciendo imposible que Rebecca recapacite sobre si lo que hace está bien o no. Para ello Rebecca cuenta con la ayuda de Suze, su mejor amiga, quien la apoya de una manera incondicional, animándola a hacer que su vida cambie de rumbo y se endereze, sin necesidad de un bolso nuevo. Suze es el polo opuesto de Rebecca: la moda no es algo que le preocupe, su vida no depende de los tacones o de los pañuelos… De hecho tiene un estilo mucho más hippie y relajado que el de su amiga y, aunque no resulta igual de elegante, sí que tiene estilo propio. Suze solo quiere poder cumplir el sueño de su vida que es casarse con el amor de su vida y ver a Rebecca feliz y equilibrada.

Confesiones de una compradora compulsiva es una película en donde las elecciones de la protagonista son difíciles y no siempre acertadas, ya que su vida está condicionada por su adicción. Es una experta en las compras pero no así en su profesión, ya que al principio solo consiguió trabajar como periodista en una revista de flores. Lo que es admirable de Rebecca son sus ganas de aprender y de ser reconocida por lo que hace, como se demuestra en la escena en la que escribe un artículo para Ahorro Seguro analizando la subida de los precios y comparándolo con términos referentes a la moda para que este mensaje llegue a la mayoría de los lectores.

Esta película es sin duda una comedia en donde no faltarán risas, pero como siempre tiene una moraleja: no te dejes llevar por tus impulsos. Rebecca aprendió que a veces la opción que parece más difícil es la que de verdad merece la pena elegir. Hay que saber decir basta cuando llega el momento y saber qué es importante de verdad en la vida, y qué pasará de moda en un suspiro.

Recomiendo esta película a todas aquellas chicas que disfrutan de las compras, y por qué no, a las que disfrutan de las historias de amor y risas. Es una película que si bien es ficción no deja de reflejar una realidad interesante, y de la que muchas podríamos aprender un par de cosas.

Aquí está el tráiler:

Lucía

Kinepolis – Ladies & the Movies 2012


Como otros años, Kinépolis Madrid vuelve a organizar su evento único: ¡cine solo para chicas! Ladies & the Movies 2012 es un evento que nos encanta, ya que reúne a mujeres alrededor de un preestreno pensado especialmente para ellas, y acompaña el encuentro con un cóctel, sorpresas y regalos.

Es una noche en la que la mítica alfombra roja se torna rosa, y en la que podemos disfrutar de una noche de chicas al más puro estilo de Hollywood. El evento es el jueves 19 de abril en el cine Kinépolis de Madrid. Empieza a las 21h00 y la proyección de la película a las 22h00. Puedes comprar las entradas aquí.

La Mujer del Fotograma estará seguro, ¡esperamos verte por allí!

Maria

Tristan + Isolda


Tristan e Isolda es una película histórica diferente a las demás de su género por el cambio de tuerca que sufre el film. Está dirigida por Kevin Reynolds, director mundialmente conocido por La venganza del conde de Montecristo. En esta nueva película el director no sale de su género. En esta ocasión, Tristán e Isolda está ambientada en una época convulsiva: la caída de Roma e interpretada por grandes actores como James Franco y Sophia Miles.

Sophia Miles interpreta a Isolde, la hija del rey irlandés Donnachadh quien no mantiene buenas relaciones con el pueblo vecino, Cornualles. Isolde es una joven obediente, que acepta su destino de casarse con el general más importante de la armada de su reino, pero en el fondo siempre quiso lo contrario: casarse por amor y no por obligación. Cuando su prometido muere en una batalla cree que su vida cambiará al no verse obligada a casarse con nadie. Mientras tanto, Tristan, la mano derecha del rey de Cornualles se enfrenta a una batalla en la que se le da por muerto y llega a la costa irlandesa, donde es rescatado por Isolde que engaña a Tristan haciéndose pasar por sirvienta del rey, y ocultándole que en realidad es la hija de Donnachadh. La historia se complica cuando, tras mantener ambos una relación secreta, Tristan acepta el encargo de su rey de batirse en duelo para conseguir al fin una Inglaterra unida, pero lo que Tristan no sabe es que el precio de esa batalla es Isolde. Cuando Isolde llega a Cornualles prometida con Lord Marke, no puede creer su mala suerte, ya que al final se casa por cuestiones políticas y además con un hombre al que ni siquiera ha visto.

Isolde es una joven que piensa que sus obligaciones para con su pueblo valen más que su amor por Tristán, pero tras varios intentos por apartarse de él, no lo consigue. Al ser la esposa de Marke y la mujer más guapa del reino es objeto de miradas de toda la población y por ello tiene remordimientos sobre si lo que está haciendo está o no bien, ya que está siempre con el constante miedo de si la van, o no, a descubrir.

Por otro lado está Bragnae, la doncella de Isolde. Una mujer que más que una doncella es su madre. Está siempre preocupada por su bienestar, además de estar al corriente de la relación secreta de Isolde y Tristan. Bragnae le aconseja que se separe, que se olvide de Tristan ya que es un juego muy peligroso y que eso podría causarles la muerte a ambos. Pero lo que ella no entiende es que Isolde sigue sin ser feliz, ya que sigue atrapada en ese matrimonio por el cual ha estado obligada a aceptar. No quisiera seguir contando más acerca de esta película pero me gustaría puntualizar que aunque es parecida a muchas otras películas románticas tiene algo que la diferencia del resto, quizás sea su banda sonora o la forma en la que está ambientada, pero sin duda es una película que merece ver. Está basada en la leyenda celta que lleva este mismo nombre y de la cual Wagner compuso una ópera debido a la gran trascendencia de esta leyenda. Se han hecho varias versiones cinematográficas, pero, sin duda, la interpretación de Sophia Milles es incomparable.

-Lucía-

Anne Hathaway


Anne Hathaway es una actriz que ha sabido desarrollar su potencial y trepar por la escalera de Hollywood hasta convertirse en una “A-lister”. Es mundialmente conocida por su papel en Princesa por sorpresa en la que da vida a Mia Thermopolis, una adolescente americana que no acaba de encajar en el instituto y que un día descubre que es la princesa heredera de un remoto país en Europa. Aunque ya había trabajado anteriormente en televisión, especialmente en la serie  Get Real en 1999, no fue hasta la primera década del 2000 en el que la actriz dio el salto a la fama.

Durante los siguientes tres años, los papeles no dejaron de llamar a su puerta. En 2004 protagonizó dos películas que gozaron de un enorme éxito: la secuela de Princesa por sorpresa y Hechizada (Ella Enchanted). Tras estos papeles, Anne decidió probar suerte con otro tipo de papeles, dirigidos a un público adulto y ya no como papel protagonista si no de reparto, en las películas Caos y Brokeback Mountain, ambas en 2005. Pero sin  duda, y muchos estaréis de acuerdo conmigo, el papel que realmente la lanzó al estrellato internacional fue en El diablo viste de Prada (The Devil Wears Prada) donde comparte protagonismo con Meryl Streep.

El diablo viste de Prada supuso para Anne un giro en su carrera. Durante los años siguientes nos sorprendió a todos con su interpretación en La joven Jane Austen, en la que, desde mi punto de vista, borda el papel a la perfección. En 2008 y 2009 protagonizó las películas Rachel’s getting married; Pasajeros (The Passengers), un drama centrado en una psicóloga que tiene que atender a unos pacientes que acaban de sufrir un accidente de avión, un thriller sobrenatural lleno de intriga que recibió críticas lejos de favorables, y Guerra de novias.

Avanzamos un año más y en 2010 formó parte del reparto Historias de San Valentín, junto a actores mundialmenteconocidos como Jessica Alba (Los 4 fantásticos), Bradley Cooper (Resacón en las Vegas), Ashton Kutcher (American Playboy), Jennifer Gardner (El sueño de mi vida), Queen Latifah (Taxi) o Taylor Lautner (Crepúsculo). También protagonizó junto a Johnny Depp Alicia en el País de las Maravillas, que gozó de un enorme éxito. Ha participado en el elenco de El caballero oscuro (The Dark Knight) en 2012 donde trabaja con Christian Bale, Liam Neeson y Morgan Freeman, entre otros.

Anne Hathaway como Fantine

Pero sin duda, no ha sido hasta el 2013 cuando Anne por fin no se ha consolidado como indispensable de Hollywood. En febrero obtuvo el premio más deseado por todos los que se dedican al mundo del cine: el aclamado Óscar. El premio de Óscar a Mejor Actriz de Reparto le fue otorgado gracias a su más que brillante interpretación en Los Miserables, donde da vida a Fantine, una mujer de la clase obrera del siglo XIX que se ve obligada, para sobrevivir, a vender sus dientes y su melena y finalmente a ejercer la prostitución tras ser despedida de la fábrica en la que trabajaba. En palabras de Anne “valió la pena perder 12 kilos y cortarme el pelo ya que la película estaba destinada a ser un gran éxito”. Su sueño fue siempre trabajar en un musical, cualquiera que fuera, y tuvo la oportunidad de trabajar en Los Miserables, su obra preferida, dado que su madre, también actriz, participó en otra adaptación de esta aclamada obra de Victor Hugo cuando Anne era pequeña y esto cambió la vida de la joven actriz. Esta obra conecta especialmente con Anne, con su vida, su familia… su personaje enseña que tenemos que evitar el sufrimiento que las mujeres padecen a diario, ya sea en el siglo XIX o en el XXI.

Anne Hathaway en la fiesta de los Óscar

Anne Hathaway en la fiesta de los Óscar

Anne Hathaway es una gran actriz, con un largo listado de películas a su espalda y con unos proyectos increíbles por delante. Sabe cómo actuar a la perfección en función del género que está interpretando y esto hace que el espectador se vaya amoldando a sus diferentes papeles, todos ellos totalmente distintos unos de otros. Para mí Anne Hathaway es una de las mejores actrices del Hollywood actual, si bien esperamos que interprete papeles para un público distinto al que ya está acostumbrado a verla. Desde La Mujer del Fotograma nos gustaría felicitarla por su galardón y esperamos volver a verla pronto de nuevo con el título de nominada paseando por la alfombra roja.

-Lucía-

%d bloggers like this: