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EL INOCENTE o El Buen Camino


El Inocente (The Lincoln Lawyer) es una película fundamentalmente de hombres. Está el abogado rudo, los moteros, los presos, y el asesino. Todos ellos forman una gran historia de crimen, dinero, derecho, obligación y juicios.

Por eso mismo es importante el papel femenino del film: Maggie (Marisa Tomei), la exmujer de Mick Haller (Matthew McConaughey), el inteligente y poco ético abogado y protagonista.

Mick Haller es un abogado de muchísimo prestigio que tiene por despacho la parte de atrás de su coche Lincoln. Se codea y defiende a todo tipo de criminales y malhechores, sin importarle demasiado si son inocentes o culpables.

La filosofía de la película gira en torno al miedo de Mick de no poder conseguir que un hombre inocente sea libre: es decir, prefiere asumir que todos sus clientes son culpables y así no tener que enfrentarse a poder dejar que un inocente vaya a la cárcel. Por eso siempre defiende a los criminales más indefendibles.

Cuando un joven burgués, Louis (Ryan Phillippe) es acusado de dar una paliza y violar a una prostituta de lujo, Mick piensa que será un caso más. Según el caso se va desarrollando y diferentes acontecimientos se revelan, Mick empieza a cuestionar su filosofía.

Maggie es un gran catalizador del cambio de Mick. Ella es fiscal, es decir, el enemigo natural de Mick, abogado defensor. Representa a la justicia en estado puro: el ideal de defender al inocente y castigar al culpable garantizando la protección de víctimas potenciales. Ella le recuerda que lo verdaderamente importante es luchar por la inocencia, no tenerle miedo.

Otro personaje femenino importante en la película es la madre de Louis, una viuda millonaria que hará lo que sea por exculpar a su hijo de los crímenes de los que se le acusa. Su papel es ambiguo y podía haber estado más explotado para tener un final al estilo Hitchcock. Desgraciadamente, el personaje resulta un añadido estético más que narrativo.

En la película se hace un breve retrato del peligro y horror que supone la prostitución y de lo indefensas que están las mujeres que ejercen la profesión más antigua del mundo.

Película muy recomendable para todos los que disfrutéis con films policiacos. Matthew McConaughey hace un gran papel y verle en la piel de un abogado dividido es de lo mejor de la película.

Dejo el tráiler:

Maria

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Educación para la vida


Una Educación (An Education) es una película inglesa del año 2009. Fue dirigida por Lone Scherfig y está basada en un artículo autobiográfico de la periodista Lynn Barber que publicó en la revista literaria Granta. Nos cuenta la historia de una atractiva y brillante joven de 16 años que vive en los suburbios londinenses bajo las exigencias de una familia muy conservadora.

Una Educación es una película que se define a sí misma tal y como plantea el título: se trata de una asignatura pendiente, una lección sobre la vida. Lo más complejo y valioso no se aprende en la escuela, sino fuera de ella, viviendo experiencias, leyendo libros, aprendiendo idiomas, enriqueciéndote de otras culturas…

Jenny, la protagonista de la historia, es una chica lista que saca notas excelentes, que desea saber, conocer, enriquecerse de cultura, idiomas… Para ello quiere ir a la Universidad de Oxford a estudiar literatura (algo excepcional y muy complicado para una joven de los años 50), pero Jenny también quiere divertirse, enamorarse, salir, disfrutar de su belleza… Quiere llegar a ser una mujer moderna, plena, formada y segura de sí misma.

Es muy fácil identificarse con la protagonista pues todas queremos lo mismo que ella: queremos formarnos y divertirnos, enriquecernos y enamorarnos, ser modernas e inteligentes, estar a la moda y saber idiomas…

Jenny vive en una familia muy conservadora. Tiene un padre muy estricto que le exige mucho para que esté bien formada y así él estar satisfecho. El padre de Jenny lo tiene todo planeado y estudiado por el bien de su hija y también por el suyo propio, para tener la conciencia tranquila y saber que ella ha recibido una buena educación. Pero no siempre la buena educación depende de dónde hayas estudiado o qué notas saques: la educación muchas veces está basada en la forma en la que te han enseñado a comportarte, a vivir, a afrontar diferentes situaciones…

El hecho de formar parte de una familia tan conservadora en plenos años 50 (representado de manera excepcional al más puro estilo inglés en el film), hace que Jenny no pueda divertirse, salir, conocer gente… en resumen, hace que Jenny no pueda disfrutar de la vida.

Todo cambia cuando conoce a David, un hombre bastante mayor que ella, que le da acceso al mundo de sus sueños. Empieza a ir a elegantes restaurantes, clubs de jazz, conciertos de orquestas, empieza a viajar… Jenny empieza a disfrutar de la vida desde que conoce a David.

Ella cambia la rutina aburrida y repetitiva por una vida adulta llena de diversiones y experiencias con las que solo había podido soñar, cambia los libros por los viajes, los estudios por amor. Aun así toda vida adulta tiene sus consecuencias y Jenny las vive y las afronta con gran madurez y valentía, poco propio de una chica de tan solo 16 años. Es una joven llena de gracia, sabiduría, valentía y madurez, cualidades que la definen y que le sirven para entrar en ese mundo tan diferente.

Jenny es la protagonista por excelencia, es su historia contada desde su punto de vista ya que ella es el centro y eje de su vida.. La película refleja su manera de ver y sentir la realidad, sus deseos y conflictos, sus sueños y desgracias.

Aunque sea el eje principal de la historia, existen otros modelos femeninos en su vida que le sirven como referencia. Todas las mujeres del film, como su madre, la novia de un amigo, su profesora, le sirven para definirse y para saber qué camino debe seguir en su vida. Su madre siempre le apoya en las decisiones que toma y se enfrenta a su padre para que valore más a su hija. La novia del amigo es la que le tienta a dejarse llevar por el mundo de diversión y deseo, mientras que la profesora le anima a seguir estudiando ya que es una excelente estudiante y una de las alumnas más prestigiosas de la escuela.

La película estuvo nominada a los premios Óscar como Mejor Película, Mejor Actriz (Carey Mulligan: Jenny en el film) y Mejor Guión Adaptado. Carey Mulligan ganó un premio Bafta como Mejor Actriz. ¡Es un film que no te puedes perder!

Una Educación es una película sobre la vida, sobre el deseo, las metas y la madurez de las jóvenes. Un film que contiene un gran mensaje sobre la vida y sus valores y que nos hace ver la diferencia entre la razón y la pasión, entre la responsabilidad y la diversión. ¡Una asignatura pendiente para cada uno de nosotros!

Dejo el tráiler para tentaros:

Silvia

Princesas, Brujas y Hadas – La Mujer en Disney


Las películas de Disney me encantan. A mí, y a todas las mujeres que piensan que serán niñas para siempre. Y aunque me encantan, siempre me ha fastidiado la fijación de Disney por asesinar u obviar al personaje de madre.

En cualquier película; Blancanieves, Bambi, Cenicienta, La Bella Durmiente, La Sirenita, La Bella y la Bestia, Aladín, Pocahontas… La madre ha muerto, muere o simplemente no está – sin explicitar motivos. Como niña que adora a su madre, como joven reivindicativa y como mujer y futura madre, esto siempre me pareció un insulto. Pero, reflexionando sobre el rol de la mujer en cada película y en Disney en general, me he dado cuenta de que esto es un tributo a la mujer, y al personaje de la madre.

Es interesante que las películas de Disney giren en torno, en la mayoría de los casos, a personajes femeninos. Las heroínas, las princesas y las guerreras, son las que generan toda una serie de acciones e historias a su alrededor. Los prototipos de musa de Disney son, paradójicamente la madre, la princesa dulce, la princesa rebelde, la bruja o madrastra malvada y las hadas.

Las madres nunca – o casi nunca – aparecen en las películas. En mi opinión, es un personaje tan complejo, tan perfecto, que es demasiado difícil crearlo. Es un personaje “intocable” y si apareciera en las películas, nunca sería tan perfecto como lo recuerdan las hijas. Además, las hijas sufren y tienen que luchar por sí mismas precisamente porque su madre no está para hacerlo por ellas: las madres son la protección, el apoyo y el amor encarnados. Aunque la madre sea estrictamente necesaria para el desarrollo de un hijo, está claro que al no aparecer, los hijos han de crecer y madurar más rápido y de forma más abrupta. Que la madre no esté presente hace que, por ejemplo las princesas, tengan que crecer solas y tengan que ser salvadas por un príncipe: me pregunto, si las princesas hubieran tenido madres… ¿habrían necesitado príncipes azules? De hecho, que el personaje de madrastra sea cruel y atormentado también es un tributo a las madres, que son la versión verdadera, buena y auténtica del personaje perverso de madrastra. Aunque Disney no exhiba el personaje de madre, lo tiene en mente y lo idolatra a través del recuerdo de sus hijas, y también de esos reyes que desolados por la pérdida de su amor verdadero, se casaron de nuevo – siempre con versiones mucho peores que la original.

Las princesas dulces son un personaje típico de Disney: blancanieves silva mientras hace las labores de la casa, cuida de los ancianitos y además adora a los animales. Cenicienta canta y limpia, además de ser guapa y bailar el waltz como nadie. Se porta bien y está en casa a las 12. La bella durmiente cae en la trampa de maléfica porque quiere coser con una rueca, también canta, baila y limpia la casa, además de cocinar y vivir con las tres ancianitas que cree que son sus tías.

Con eso y con todo, Disney también ha dado alguna princesa rebelde. Ariel, la Sirenita, soñaba con dejar su mundo atrás para poder ir a conocer al chico del que se enamora y ver un mundo distinto. Es aventurera y algo temeraria, además de profundamente desobediente. Bella, la Bella y la bestia, es una chica a la que le encanta leer, pero decide adentrarse en un tenebroso castillo buscando a su padre e incluso, en un ataque de valor, cambia su suerte por la de él. Jazmín, la princesa de Aladín, se niega a casarse con el príncipe que le asigna su padre y en su lugar, se enamora de un pordiosero que roba a diario y tiene un mono como mascota – si eso no es rebeldía… Pocahontas también es una chica guerrera que decide de quién enamorarse y no deja que su padre ni su tradición cultural le digan quién es. Mulan, la última guerrera que ha dado Disney se hace pasar por un hombre para salvar a su padre y el honor de su familia. Aunque todas estas princesas son guerreras, siempre les guía el amor por su familia – elemento intrínsecamente femenino y profundamente dulce.

Aunque las princesas se distinguen en dos categorías, todas son mujeres ejemplares (sobre todo desde el punto de vista masculino), valientes, y dulces. Todas – hasta la más guerrera y dominante – necesita además un príncipe azul que las rescate de sus enemigos, o de ellas mismas.

Otro personaje típicamente Disney es la bruja o madrastra: un personaje perverso, pero también profundamente femenino. Todas las brujas experimentan envidia de algún modo y sienten que tienen que eliminar a la competencia – las princesas. En Blancanieves, la bella madrastra se siente insegura porque Blancanieves es la más bella (relegándola al puesto de segundona). Se transforma en una horrorosa bruja y envenena a su hijastra. En Cenicienta, la madrastra usa a la princesa de criada y pretende que sus hijas le roben a su príncipe azul. Maléfica, en La Bella Durmiente, siente envidia por ser la única hada que no ha sido invitada al bautizo de la princesa y la hechiza para que al cumplir dieciséis años muera al pincharse con una rueca. En La Sirenita, la bruja pulpo Úrsula, en lugar de transformarse, como sucede con Blancanieves, en una anciana, opta por transformarse en una bella mujer para enamorar al príncipe Eric y que la Sirenita le entregue su voz para siempre.Las brujas o madrastras son crueles, frías y calculadoras y quieren deshacerse de las que ellas consideran competencia directa. Ese rasgo es profundamente femenino ya que necesitan sentirse “las mejores” y para eliminar a la competencia no emplean la violencia si no tácticas escurridizas, juegos mentales y ataques indirectos.

Finalmente, el personaje de hada también es frecuente y sirve de apoyo – como una segunda madre – a muchas de las princesas huérfanas. En La Cenicienta, el “Hada Madrina” la consuela cuando más sola y triste se siente, y consigue que vaya al baile y brille con su propia luz. En Pocahontas, el hada es en realidad una ninfa, un espíritu del bosque (su abuela) que aparece en la corteza de un árbol. De nuevo, este espíritu anciano guía a Pocahontas cuando más lo necesita y le proporciona sabiduría. En La Bella Durmiente, las hadas son tres y se ocupan de velar por la seguridad de la princesa, además de aportarle un núcleo familiar. En el caso de Peter Pan, Campanilla también ejerce el papel ligeramente autoritario pero cariñoso de madre (aunque en realidad también ejerce el papel de mejor amiga y el de guerrera protectora). En general, el personaje de hada se podría equiparar al de abuela en la estructura actual de familia, ya que aporta apoyo, tradición, protección y sabiduría.

Creo que Disney crea un panel de personajes femeninos similares entre ellos – a veces poco complejos – pero reales. Utiliza y enfatiza los mejores atributos de las mujeres – la belleza, la gracia, la delicadeza, la elegancia, la dulzura – para crear princesas que se convierten en modelos a seguir para niñas en todo el mundo. Además, la doble moral sugiere que si eres tan ideal como una princesa Disney, tendrás un príncipe azul igual de ideal que tú.

Maria

Vigila quién te llama


Scream (1996) fue la primera película de terror que vi, y creo que eso la convierte en una de mis películas de horror favoritas. Está dirigida por Wes Craven y actúan en ella Neve Campbell, Courtney Cox y Drew Barrymore.

He querido hablar de esta película de terror en particular, ya que, a diferencia de otras películas de miedo, Scream puede también expresar la violencia de género.

Al comienzo de la película, nos encontramos con la actuación de Drew Barrymore, interpretando a una jovencita apasionada de las películas de terror que, tras quedarse sola en su casa, comienza a recibir extrañas llamadas de un psicópata, el cual, aprovechando sus conocimientos sobre las películas de terror, asusta a sus víctimas y engaña a la policía.

Sin embargo, quisiera puntualizar en que en esta primera saga, todos los asesinatos son de mujeres, lo que le hace diferente de las siguientes secuelas.

En este film nos encontramos a tres mujeres muy distintas:

Aunque Casey sólo sale en la pantalla unos veinte minutos, nos podemos dar cuenta de cómo es esta chica en realidad: cuando el asesino le llama las primeras veces, se lo toma como si fuera una broma y no es hasta que éste le dice algo macabro que se pone alerta. Pero Casey es terriblemente ingenua: el asesino le va sacando información sin que ella se de cuenta, como es por ejemplo, el nombre de su película favorita o el nombre de su novio… Aunque tiene diecisiete años, podría decirse que todavía es una niña: en lugar de llamar a la policía directamente, ella esperó demasiado y cuando quiso llamar, ya era demasiado tarde y no había vuelta atrás.

Por otro lado está Sydney Prescott, la verdadera protagonista de esta historia: es la más valiente, la que no se deja engañar. Ella también recibe esas llamadas, pero a diferencia de Casey, Sydney sí se lo toma en serio. Sydney es una chica que sigue atormentada por el asesinato de su madre. Esto es lo que a Sydney le ha hecho crecer y madurar, por ello cuando contesta el teléfono y escucha esa tenebrosa voz, en lugar de seguir el juego, intenta escapar y hacer todo lo posible por mantenerse a salvo.

Tatum es la última de las mujeres de las que quería hablar: ella es la mejor amiga de Sydney, pero son dos polos opuestos. Mientras que a Sydney le gusta vivir en paz y tranquila, Tatum es toda rebeldía. Su hermano es el ayudante del Sheriff por lo tanto está enterada de todo lo que va sucediendo, pero no se alarma, si no que continua su vida como si nada sucediese. En una escena de la película se está celebrando una fiesta. En realidad no es momento de asistir a celebraciones ya que con todos los asesinatos, las fiestas no tienen lugar, pero Tatum se empeña en organizar una a sabiendas de que eso puede acarrear problemas. Efectivamente, el problema surge cuando alguien es asesinado.

Quisiera decir que Scream es una película que a parte de ser “sangrienta”, contiene una de las mejores moralejas que se pueden aprender del cine: nunca te fíes de nadie.
Wes Craven (director de las Pesadilla en Elm Street), nos enseña que las apariencias siempre engañan. Por ello, en la película de Scream, hay una frase que quisiera compartir con vosotros. Dice así:
NO CONTESTES EL TELÉFONO
NO ABRAS LA PUERTA
NO INTENTES ESCONDERTE

Para concluir, quisiera decir que Scream es una película que deberíamos ver una vez en la vida. Aunque sea de terror, Scream me ha enseñado a ser más cuidadosa con lo que se dice a los extraños ya sea cara a cara o por teléfono.

¡Os animo a todos a verla!

Aquí os dejo el trailer:

Lucía

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