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Compren palomitas


Compren palomitas. Saladas o dulces, no importa. Se las acabarán antes de que se den cuenta. Se lo aseguro. Esta es a la conclusión a la que he llegado después de ver esta película. Ahora les diré el porqué.

Sin Rastro, de título original Gone, es una película rodada en los Estados Unidos de la mano del director brasileño Heitor Dhalia y que saltó a la gran pantalla española en agosto de este año.

El reparto lo encabeza de forma casi omnisciente Amanda Seyfried, interpretando a Jillian Conway. También cabe destacar la participación de Emily Wickersham como Molly Conway, hermana de Jillian en la película; Wes Bentley, interpretando a Peter Hood; Joel David Moore como Nick Massey; Daniel Sunjata en el papel del sargento Powers y Jennifer Carpenter en el papel de la amiga íntima de Jillian, Sharon Ames.

La película se desarrolla en Estados Unidos, a las afueras de una gran ciudad y con un paisaje envidiable: bosques frondosos, campos verdes y un ambiente muy acogedor. Muy pronto nos metemos en la película gracias a la gran actuación de Amanda Seyfried, protagonista única del film. Jillian (Amanda Seyfried), vive con su hermana Molly desde hace unos meses ya que no se siente capaz de vivir sola después de haber sufrido un supuesto secuestro que la policía sospecha que solo ocurrió en su mente. Molly es estudiante y Jillian trabaja en un restaurante de la ciudad junto a la que parece ser su única amiga Sharon.

Tras un largo turno de noche, Jillian vuelve a casa y su hermana no está. Ha desaparecido, o eso cree ella enseguida. Empieza a buscar indicios por toda la casa, mira en todas las habitaciones y no encuentra nada ni a nadie. Lo único que encuentra es un pendiente en el suelo del salón. Acto seguido se dirige a la comisaria local para dar parte de la
desaparición. Allí se encuentran el sargento Powers (Daniel Sunjata), el policía recién llegado Peter Hood (Wes Bentley), y el comisario. Ni el comisario ni el sargento la creen, ella afirma que su hermana ha sido secuestrada por el mismo hombre que un año atrás la secuestro a ella. Ellos dos no se creen ni una palabra y piensan que Jillian está loca, ya que hace un año no se encontró ninguna pista o indicio de la presencia o existencia de aquel supuesto secuestrador.

Jillian no puede quedarse de brazos cruzados y emprende la búsqueda de su hermana por su cuenta. Es aquí donde la
película se vuelve más rápida, más intrigante. El papel de Jillian es formidable, en cada escena y cada diálogo podemos
entender y hasta sentir la desesperación y la impaciencia de una chica que fue secuestrada y que no quiere que su hermana pase por lo mismo. Una chica que luchará por encontrar a su hermana y a su secuestrador aunque esté completamente sola y no cuente con la ayuda de nadie.

Pistola en mano, y haciendo uso de todo tipo de mentiras y triquiñuelas, Jillian va consiguiendo información del posible secuestrador. No puede perder ni un segundo, su hermana no
aparece y puede morir en cualquier momento. La policía no puede permitir que Jill se pasee por la calle con una pistola e intimide a cualquier viandante. Es aquí cuando la película toma otro impulso, Jill busca desesperadamente a su hermana Molly y a la vez huye de la policía.

Tensión. Nervios. Angustia. Ganas de ayudar a Jill. Esto es lo que sentirán cuando vean la película. Al final del film no querrán pestañear ni perderse la más mínima acción. Jill consigue averiguar la ubicación del supuesto secuestrador gracias a sus pesquisas y sin pensárselo dos veces se dirige a por él desesperada por encontrar a su hermana, con terror por no saber con qué ni con quién se va a encontrar y, por supuesto, con sed de venganza…

Antes de terminar este artículo, me gustaría analizar en profundidad el papel femenino de la protagonista. Amanda Seyfried interpreta el rol de una chica joven (Jill), traumatizada por su secuestro hace un año, que intenta rehacer su vida trabajando y viviendo con su hermana. Vemos cómo durante ciertos pasajes de la película, Jill recuerda fragmentos de su secuestro, mezclados con visiones del futuro sobre su hermana.

Jill no es la típica heroína femenina de thriller, ya que es ella la que lleva la acción completa de la película sobre sus hombros y la que se asegura de que las cosas se hagan. No espera a que su príncipe azul llegue inesperadamente y salve a las damiselas en peligro, sino que se convierte en el caballero en brillante armadura – y firme pistola – y busca sin descanso a su hermana, a la que todo apunta morirá a final del día si ella no la encuentra primero.

Es interesante ver cómo la trama de la película pone a disposición de Jill personajes masculinos en los que se podría apoyar, como el novio de su hermana Molly, o en los que podría caer en una situación de seducción-ayuda como el detective Peter Hood. Una heroína de thriller menos atípica habría caído indudablemente en el círculo vicioso inevitable: pedir ayuda al novio que resulta ser un imbécil y acabar recurriendo al guapo detective que la apoyaba desde el principio y que acaba resolviendo el caso, salvando a la hermana y llevándose a la chica.

Jillian, en cambio, no tiene tiempo para tonterías ni para dejar que a su hermana la ayude un detective ligón que va dando palos de ciego. En cuanto se da cuenta de que el novio no va a apoyar su teoría busca apoyo en las autoridades. En cuanto se da cuenta de que las autoridades desestiman su teoría y que su único apoyo en la comisaría está más interesado en ella que es su hermana, decide que tiene que encontrarla sola. No cae en la tentación de dejarse atrapar por el policía dulce y atractivo que intenta convencerla de que él la ayudará: su determinación es firme y lo único que importa es encontrar a su hermana y salvarla. El resto puede esperar.

He de decir que Amanda Seyfried me vuelve a convencer como protagonista de una película. Espero que siga con ese nivel que mostró en Mamma Mia o en esta película.

El final de la película no merece ser desvelado, por lo que les invito a ver dicho film, recuerden: se comerán las palomitas en menos que canta un gallo.

(P.D: Me llama mucho la atención cómo la crítica “especializada” ha valorado esta película: son muchos los que dicen que es una película floja, que no aporta nada y que no es nada novedoso. Por supuesto, mi cartón vacío de palomitas evidencia lo contrario).

Carlos

El Buque de los Sueños


Una película que trata realidad y ficción, historia y amor. Una película que bajo ningún concepto te puedes perder. Una de las grandes de Hollywood y de James Cameron. Una magnífica obra de arte. Una preciosa banda sonora. Unos reconocidos y jóvenes actores. Una de las más bonitas historias de amor.

Titanic

Titanic, estrenada en 1997, dirigida y escrita por James Cameron es una de las grandes películas de la historia. Un film precioso en el que dos jóvenes de distintas clases sociales se enamoran en el buque de los sueños, el Titanic.

El Titanic fue un trasatlántico inglés de lujo, el más grande de aquella época y el primero de su género. El mismo barco que se había concebido para que ni un dios pudiera hundirlo. Llevaba a los viajeros hacia América desde Inglaterra. Se hundió en su viaje inaugural, en 1912 al chocar contra un iceberg que le causó la muerte a unas 1500 personas. Una de las grandes catástrofes de la historia que se recordará siempre.

Si tú saltas, yo salto

Aunque el film está enmarcado por un contexto histórico dramático y real, la esencia del film es una historia de amor. Cameron cuenta en su película una de las más bonitas historias de amor del cine, la de Rose Dewitt Bukater (Kate Winslet) y Jack Dawson (Leonardo Dicaprio), dos jóvenes cuyos caminos se cruzan en el barco.

Rose embarca en primera clase en el Titanic rumbo a América con su madre, Ruth Dewitt Bukater, y con su prometido, Caledon Hockley (Billy Zane). Jack consigue subirse con billetes de tercera clase para volver a su país gracias a una afortunada mano de póquer. A Rose le espera una gran boda, riqueza, comodidad para su madre y una profunda infelicidad. A Jack le espera lo que el destino decida, siempre haciendo que su día cuente. Rose, chica de diecisiete años de clase alta, dominada, perdida e infeliz. Jack, joven de clase baja, positivo, lleno de vida, feliz y capaz de transmitir alegría a aquellos que le rodean. Dos mundos opuestos pero irresistiblemente compatibles.

Se conocen abordo del buque y de un certero flechazo se enamoran. Viven en tan solo unos días una preciosa historia de amor de las que nos hacen sonreír, llorar, sentir y dejarnos llevar para entrar en la época, la historia y sumergirnos por completo en el film.

Él me salvó, en todos los sentidos en los que se puede salvar a una persona

Rose es una mujer excepcionalmente valiente, fuerte y madura. Sus cualidades están escondidas bajo esa belleza y elegancia que la hacen parecer solo una chica educada, callada y obediente, aunque en su más profundo ser está llena de una gran tristeza, ansiedad y hastío.

Al conocer a Jack, se cataliza y revela la evolución del personaje femenino protagonista del film y su verdadero carácter: una mujer apasionada, valiente, fuerte, que llena la pantalla. Capaz de ser feliz y alegre. Capaz de disfrutar y vivir la vida. Capaz de dejarlo todo por amor.

Con Cal, su prometido, tiene riqueza y comodidad: seguridad tanto para ella como para su madre. Con Jack tiene felicidad y amor. En un principio, al ser una mujer responsable y no querer dejar a su madre abandonada en la pobreza, decide quedarse con Cal. No pasa mucho tiempo hasta que cambia de opinión y decide vivir la vida junto a la persona de la que se ha enamorado.

Jack, el eterno soñador y vividor. Disfruta de la vida sabiendo que esta puede acabar en cualquier momento, a la carpe diem. Un gran personaje, lleno de fuerza, amabilidad y libertad, que influye en Rose para que ella sea feliz y salga del mundo en el que está atrapada. Un hombre que la salva en todos los aspectos en los que se puede salvar a alguien.

El personaje de Rose es distinto a otros de los que he tratado en antiguos artículos pues cambia y saca lo mejor de ella al conocer a Jack. Gracias a él, le da una nueva perspectiva a la vida y se da cuenta de que su existencia no tiene por qué estar llena de lujo y comodidad y vacía de sentido, sino completa a través del amor y la felicidad inmaterial.

Dos mujeres , dos épocas

Ruth, la madre de Rose es inteligente y dañina, observadora y perversa. Obsesionada por completo con su estatus social, quiere que su hija le dé la tranquilidad y la comodidad de la riqueza que supone su matrimonio con Cal. Al dejarle su marido sin nada al morir decide aprovecharse del último recurso que le queda, su joven hija.

Ruth pertenece a una época distinta en la que los matrimonios eran por conveniencia, nunca por amor. Sin embargo, Rose, que vive su adolescencia en los comienzos de siglo XX, tiene una mentalidad distinta, abierta, moderna: le gusta el arte, la pintura, la libertad, la vida del pensamiento que trasciende lo estrictamente material. El sufragio universal femenino abrió puertas para la mujer que se encontraban hasta entonces en territorio exclusivamente masculino. Aunque despacio, las mujeres de la época empezaban a explorar sus nuevas posibilidades. Las mujeres empezaban a fumar, beber, practicar deporte y luchar por sus derechos.

No obstante, Rose estaba limitada por la mentalidad cerrada y conservadora de su madre. Pero precisamente es un hombre, Jack, el que rompe las barreras que su madre le impone.

La obra maestra de 1997

La adaptación es impoluta. Los decorados son increíbles. El vestuario despampanante: trajes de época que causan sensación, elegancia pura, la moda de comienzos de siglo. James Cameron llevó esta historia a la gran pantalla de una forma espectacular. Los decorados y el vestuario, añadidos a la excepcional y emocionante banda sonora, la fotografía con un toque de distinción, los efectos especiales – innovadores para la época – y la profesional actuación de sus protagonistas hace que los espectadores nos adentremos en la historia, nos traslademos a 1912 y nos embarquemos en el Titanic.

La obra fue la gran triunfadora de los Óscar en 1997. Fue nominada a catorce Óscar de los cuales ganó once: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Banda Sonora (de Celine Dion), Mejor Canción Original, Mejor Dirección de Arte, Fotografía, Diseño de Vestuario, Mejores Efectos Visuales, Mejor Montaje, Mejor Sonido y Mejor Edición de Sonido, convirtiéndose en la segunda película más nominada y galardonada de la historia, después de Ben-Hur y seguida por El Señor de los Anillos. Destaca la merecida nominación de la gran actriz Kate Winslet por su actuación única.

El director, James Cameron, la ha llevado de nuevo al cine este año, 2012, en el centenario de la tragedia, y esta vez en 3D; el film no ha tenido el mismo éxito que en 1997. Sin embargo, las más seguidoras y fanáticas del film (como yo) fuimos a verla y a disfrutarla en la gran pantalla como si fuera la primera vez (las más jóvenes incluso por primera vez en el cine).

Viaja un siglo atrás en el tiempo, sueña, disfruta, enamórate y déjate llevar; adéntrate en el buque de los sueños y vive la historia con los protagonistas. Un film único, histórico, la obra maestra de James Cameron y, sobre todo, una gran experiencia que nos hace disfrutar de una maravillosa trama que te hará emocionarte como nunca. Si eres de los pocos que no la ha visto, vela porque ¡merece la pena!

El tráiler del film en 3D:

Silvia

Anne Hathaway


Anne Hathaway es una actriz que ha sabido desarrollar su potencial y trepar por la escalera de Hollywood hasta convertirse en una “A-lister”. Es mundialmente conocida por su papel en Princesa por sorpresa en la que da vida a Mia Thermopolis, una adolescente americana que no acaba de encajar en el instituto y que un día descubre que es la princesa heredera de un remoto país en Europa. Aunque ya había trabajado anteriormente en televisión, especialmente en la serie  Get Real en 1999, no fue hasta la primera década del 2000 en el que la actriz dio el salto a la fama.

Durante los siguientes tres años, los papeles no dejaron de llamar a su puerta. En 2004 protagonizó dos películas que gozaron de un enorme éxito: la secuela de Princesa por sorpresa y Hechizada (Ella Enchanted). Tras estos papeles, Anne decidió probar suerte con otro tipo de papeles, dirigidos a un público adulto y ya no como papel protagonista si no de reparto, en las películas Caos y Brokeback Mountain, ambas en 2005. Pero sin  duda, y muchos estaréis de acuerdo conmigo, el papel que realmente la lanzó al estrellato internacional fue en El diablo viste de Prada (The Devil Wears Prada) donde comparte protagonismo con Meryl Streep.

El diablo viste de Prada supuso para Anne un giro en su carrera. Durante los años siguientes nos sorprendió a todos con su interpretación en La joven Jane Austen, en la que, desde mi punto de vista, borda el papel a la perfección. En 2008 y 2009 protagonizó las películas Rachel’s getting married; Pasajeros (The Passengers), un drama centrado en una psicóloga que tiene que atender a unos pacientes que acaban de sufrir un accidente de avión, un thriller sobrenatural lleno de intriga que recibió críticas lejos de favorables, y Guerra de novias.

Avanzamos un año más y en 2010 formó parte del reparto Historias de San Valentín, junto a actores mundialmenteconocidos como Jessica Alba (Los 4 fantásticos), Bradley Cooper (Resacón en las Vegas), Ashton Kutcher (American Playboy), Jennifer Gardner (El sueño de mi vida), Queen Latifah (Taxi) o Taylor Lautner (Crepúsculo). También protagonizó junto a Johnny Depp Alicia en el País de las Maravillas, que gozó de un enorme éxito. Ha participado en el elenco de El caballero oscuro (The Dark Knight) en 2012 donde trabaja con Christian Bale, Liam Neeson y Morgan Freeman, entre otros.

Anne Hathaway como Fantine

Pero sin duda, no ha sido hasta el 2013 cuando Anne por fin no se ha consolidado como indispensable de Hollywood. En febrero obtuvo el premio más deseado por todos los que se dedican al mundo del cine: el aclamado Óscar. El premio de Óscar a Mejor Actriz de Reparto le fue otorgado gracias a su más que brillante interpretación en Los Miserables, donde da vida a Fantine, una mujer de la clase obrera del siglo XIX que se ve obligada, para sobrevivir, a vender sus dientes y su melena y finalmente a ejercer la prostitución tras ser despedida de la fábrica en la que trabajaba. En palabras de Anne “valió la pena perder 12 kilos y cortarme el pelo ya que la película estaba destinada a ser un gran éxito”. Su sueño fue siempre trabajar en un musical, cualquiera que fuera, y tuvo la oportunidad de trabajar en Los Miserables, su obra preferida, dado que su madre, también actriz, participó en otra adaptación de esta aclamada obra de Victor Hugo cuando Anne era pequeña y esto cambió la vida de la joven actriz. Esta obra conecta especialmente con Anne, con su vida, su familia… su personaje enseña que tenemos que evitar el sufrimiento que las mujeres padecen a diario, ya sea en el siglo XIX o en el XXI.

Anne Hathaway en la fiesta de los Óscar

Anne Hathaway en la fiesta de los Óscar

Anne Hathaway es una gran actriz, con un largo listado de películas a su espalda y con unos proyectos increíbles por delante. Sabe cómo actuar a la perfección en función del género que está interpretando y esto hace que el espectador se vaya amoldando a sus diferentes papeles, todos ellos totalmente distintos unos de otros. Para mí Anne Hathaway es una de las mejores actrices del Hollywood actual, si bien esperamos que interprete papeles para un público distinto al que ya está acostumbrado a verla. Desde La Mujer del Fotograma nos gustaría felicitarla por su galardón y esperamos volver a verla pronto de nuevo con el título de nominada paseando por la alfombra roja.

-Lucía-

Una mujer de hierro


Meryl Streep, una de las grandes actrices de la historia. Nominada diecisiete veces a los premios Óscar, ganando en el premio a Mejor Actriz en 1982 por La Decisión de Sophie, y el premio a Mejor Actriz de Reparto en 1979 por Kramer vs Kramer.

También ha estado nominada veintiséis veces a los Globos de Oro, obteniendo dicho premio ocho veces por sus roles como Mejor Actriz de Drama, de Comedia o Musical, Miniserie o Telefilme, y como Actriz de Reparto. También cuenta con dos premios BAFTA a Mejor Actriz, dos premios Emmy, también a Mejor Actriz, y múltiples premios de festivales internacionales de cine.

Como demuestra su larga y premiada carrera, Meryl es una de las mejores actrices de la historia.

La artista nació en New Jersey, EEUU, en 1949. Hija de una artista y de un ejecutivo, la joven Meryl supo desde niña a qué se quería dedicar. A los ocho años comenzó con pequeñas funciones de teatro e inmediatamente supo que quería trabajar como actriz. Empezó a estudiar en la Universidad de Yale, y allí se dedicó a los estudios de arte dramático, música y ópera. Así fue como llegó a las pantallas esta actriz, cuyos dotes dramáticos han impresionado por todo el mundo.

Década de los 70

Comenzó trabajando en una serie televisiva llamada Holocausto. Ahí comenzó a ser reconocida y fue premiada con el Emmy a Mejor Actriz. En 1976 aparece en Julia y en el 78 fue nominada a Mejor Actriz de Reparto por su aparición en El Cazador. Pero su mayor logro llegó con Kramer vs Kramer (1979), ganando el Óscar a Mejor Actriz de Reparto.

Década de los 80

Consiguió un papel protagonista por La mujer del teniente francés y ganó un Óscar a Mejor Actriz por La decisión de Sophie, en la que interpreta a una mujer polaca que sobrevivió al Holocausto. A partir de 1984 fue nominada cuatro veces más a los premios Óscar por diferentes películas, una de ellas Memorias de África, film por el que la mayoría de sus seguidores la conoce. Su trabajo siempre ha sido exquisito en todos sus films y Memorias de África es un trabajo en el que consigue llegar al espectador gracias a su belleza, sencillez y ternura. Es un film que, si te gusta el trabajo de la actriz, bajo ningún concepto te puedes perder.

Década de los 90 en adelante

Sigue apareciendo en gran cantidad de films: La muerte os sienta tan bien, La habitación de Marvin

Fue con la nominación al Óscar por Adaptation con la que llegó a su decimotercera nominación a los premios, convirtiéndose así en la mujer más nominada de la historia. Pero las nominaciones no acabaron ahí, pues en los años siguientes se sumaron El diablo viste de Prada, La duda y Julie & Julia. Contando por ahora con diecisiete nominaciones.

Es increíble la cantidad de veces que ha sido nominada, y no es para menos. Esta actriz lo merece todo, pues es una artista de las buenas de verdad. Ha conseguido, además, compaginar su ocupada vida como actriz con un matrimonio feliz y cuatro hijos. Es todo un ejemplo a seguir de la mujer contemporánea, que equilibra el éxito profesional y el personal con suma elegancia.

Capacidad para interpretar diferentes roles

Gran cantidad de actores han opinado en alguna rueda de prensa o entrevista que uno de los papeles más complicados de interpretar es el drama. Ella ha aparecido en gran cantidad de películas dramáticas, sobre todo al comienzo de su carrera, interpretando mujeres traumatizadas por experiencias del holocausto, como en La decisión de Sophie o dramas románticos como en Memorias de África.

Pero Meryl no rechaza otros tipos de personajes. Da vida a una jefa malísima en El diablo viste de Prada, a una lesbiana fuerte y triste en Las Horas, a una madre organizando una boda para su hija y con problemas amorosos en Mamma Mia, a una gran chef en Julie & Julia, a una monja en La Duda y a una mujer madura divorciada pero atractiva en No es tan fácil. Nos ha hecho reír muchas veces, como nos ha hecho llorar otras cuantas.

Yo siempre he considerado que un buen actor es aquél que puede interpretar diferentes personalidades sin ningún problema. Aquellos actores que han podido hacer de malos y de buenos, sin ser reconocidos por trabajar siempre en el mismo género de película. Es el caso de Meryl, que ha podido aparecer en comedia, drama e incluso musical. Por eso a mí me parece una de las grandes actrices de la historia y, por lo tanto, de las más adoradas.

‘Disfruto interpretando mujeres difíciles’

Y es que a Meryl le gusta interpretar a mujeres complicadas, así afirmó ella días atrás en el Festival Internacional de Cine de Berlín. Así se ha visto a lo largo de su carrera, en la que ha interpretado a madres, locas o, como en el caso de su última película, a la Primera Ministra del Reino Unido, Margaret Thatcher (The Iron Lady) por la que ha conseguido su decimoséptima nominación al Óscar este año.

Compitió en la gala 84 de los Óscar del pasado febrero con otras cuatro buenas actrices: Viola Davis (The Help), Glenn Close (Albert Nobbs), Rooney Mara (The Girl with the Dragon Tattoo) y Michelle Williams (My Week With Marilyn). Finalmente les arrebató el premio por su brillante y sobrecogedora interpretación de la Primera Ministra de Reino Unido, Margaret Thatcher.

Una gran actriz, admirada y adorada por muchos de nosotros. A sus sesenta y dos años sigue estupenda y profesional, y esperamos poder verla en muchas más películas y así disfrutar del esplendor y brillo que desprende en la pantalla.

-Silvia-

UN METODO PELIGROSO o Freud Tenía Razón


Un método peligroso, de David Cronenberg, es la fascinante recopilación de un momento único en la historia y en el desarrollo de un campo humanista de la medicina: la psiquiatría. El film se centra en el personaje del Dr Jung (Michael Fassbender), y, de forma colateral, en el de su contemporario, y más conocido, el Dr. Freud (Viggo Mortensen). Todos los personajes de la película están delicadamente estructurados y su complejidad apoya firmemente el argumento del film.
Por supuesto los roles femeninos están igualmente desarrollados y aportan gran lucidez tanto sobre el campo de la psiquiatría como sobre la psicología femenina.

La protagonista indiscutible es Sabina Spielrein (Keira Knightley), una joven con un grave desorden mental que llega al hospital donde trabaja el Dr. Jung. La gravedad de su condición se revela al ser incapaz de hablar por espasmos que le atraviesan el cuerpo al oir ciertas palabras o al intentar recordar su perturbador pasado. Demuestra síntomas de histeria, complejo de Edipo y masoquismo.

Freud acababa de establecer su teoría sobre la sexualidad como base de los desórdenes de orden psíquico y el joven e inexperto Dr. Jung decide intentar aplicar el tratamiento a Sabina. Es a partir de esa decisión que surge la transferencia y la contratransferencia.

La transferencia son los sentimientos que desarrolla un paciente hacia su médico, una especie de síndrome de Estocolmo médico. Sabina experimenta una repetición de los sentimientos que experimentó en su infancia hacia su padre, reflejados en el Dr. Jung. Está confundida y con él se siente segura, por lo que se enamora perdidamente de él.

El Dr. Jung, a su vez, es víctima de la contratransferencia: al ver lo enamorada que está Sabina de él, sucumbe a los encantos de ella. En su extraña relación, que pasa de médico-paciente a amantes sadomasoquistas, Sabina da forma a la relación imaginaria que existía en su mente entre ella y su padre. Acaban combinando una relación intelectual donde colaboran el uno con el otro en el desarrollo de nuevas teorías psiquiátricas, con violentos y humillantes actos sexuales en los que él la fustiga.

Sin embargo, al afrontar con sexualidad el problema psiquiátrico de Sabina, ella se cura y se convierte en una mujer brillante, culta, y en una psiquiatra de prestigio, pupila de Freud.

Otro personaje importantísimo pero que casi pasa desapercibido es el de Emma Jung (Sarah Gadon), la mujer del Dr. Jung. Mientras que el novato psiquiatra resuelve sus dudas existenciales y sus conflictos de la infancia mostrando su sadismo en la cama de Sabina, su mujer es el elemento de realidad que mantiene a Jung cuerdo, dándole por el camino cuatro hijos.

Ella es consciente en todo momento de la relación que existe entre su marido y su paciente, aunque no del inquietante matiz que la alimenta, e intenta pararla exponiendo su relación ante el Dr. Freud, figura paterna para el Dr. Jung. Emma se muestra fuerte y decidida, aunque lo único que sabe es intentar complacer a su marido quedándose embarazada tantas veces como sean necesarias para engendrar un hijo varón.

Ambas mujeres son luchadoras y cada una representa una feminidad distinta, como dice el propio Jung, Emma es “los pilares de su hogar” y Sabina es “el perfume que hay en el aire”.

Maria

UN DIOS SALVAJE o Lo Humano y Lo Absurdo


El nuevo film de Polanski, Un Dios Salvage (Carnage) es una curiosa adaptación cinematográfica de la novela de Yasmina Reza Le Dieu du Carnage. En ella se refleja la ética, la hipocresía, la moralidad y los valores humanos, conservando en cierto modo el efecto de escenario para mejor representar el absurdo.

En todo el film solo aparecen cuatro personajes; dos parejas, dos hombres y dos mujeres. El hijo de la primera pareja ha pegado al hijo de la segunda con un palo, haciéndole perder un diente. Los cuatro se reúnen para intentar resolver el problema como adultos civilizados. La clave está en “adultos civilizados”.

Penelope Longstreet (Jodie Foster) es la madre de la víctima, una defensora de los derechos humanos en África y gran denunciadora de las atrocidades que los humanos permitimos que sucedan todos los días en cualquier rincón del mundo. Durante la película es ella la razón por la que las dos parejas se tiran horas juntos, odiándose, en el salón de los Longstreet, ya que ella defiende un humanismo voluntario y generoso, mientras que los otros tres son mucho más cínicos en cuanto a la naturaleza humana se refiere. Penelope llega a perder los estribos porque no consigue entender cómo el Sr. Cowan puede ser tan ruin y tan visceral con su visión hobbiana del mundo, y aplicar homo homini lupus hasta a un par de niños de 11 años.

Nancy Cowan (Kate Winslet) es la madre del perpetrador del golpe, o del “criminal”. Intenta ser sutil y conciliadora, con un aire de superioridad y mirada estricta, hasta que la tensión y la disparidad de opiniones entre unos y otros le supera y simplemente se ríe de la exagerada valoración de la humanidad de Penelope y de la despreciable mezquindad de su propio marido.

Nancy y Penelope comparten momentos de rivalidad y momentos en los que se sienten unidas, sobre todo contra sus maridos.

Ambos personajes van mutando, sobre todo el de Nancy, y revelando su propia visión sobre la moralidad, los valores humanos, los motivos y las agendas, las actitudes públicas y las hipocresías, y la felicidad. El film es un drama presentado como comedia absurda que consigue entretener al espectador para distraerle y que no sé dé cuenta de que ha de plantearse cuestiones tan rotundas y graves como las que se plantean los personajes de la película.

Maria

LA PIEL QUE HABITO o La Belleza de lo Surrealista


El último film de Almodóvar no dejará a ningún espectador indiferente. Algunos lo odiarán y otros lo adorarán. Personalmente, según escribo estas palabras, aún no sé qué opinión me merece la película.

Como en todas las historias del director, los distintos personajes femeninos son la matriz y el eje director de la acción y la emoción. La cinta presenta una serie de mujeres atrapadas en un mundo absolutamente surrealista, sujeto tan solo por una estética coherente y homogénea.

Varias historias paralelas se suceden y retuercen en torno a la oscura obsesión del doctor Roberto Ledgard, pésimamente interpretado por Antonio Banderas. Años atrás, la mujer de Roberto – la bella Gal – sufrió un gravísimo accidente de coche que la dejó completamente calcinada. Roberto lucha por su vida con la ciencia y consigue que no muera, pero queda desfigurada. Al ver su reflejo en un cristal, decide tirarse por la ventana. El personaje de Gal es débil y egoísta, ya que sufre el accidente cuando abandonaba a su hija y marido por irse con otro hombre y se suicida sin pensar que deja a su hija huérfana por una cuestión estética.

Aún así, la infatuación de Roberto por ella le consume. Su hija Norma, magníficamente interpretada por Blanca Suárez, habiendo presenciado el suicidio de su madre, es una chica joven con la ingenuidad, fragilidad y vulnerabilidad de una niña pequeña.  Norma sufre un ataque sexual en una fiesta a la que acompaña a su padre y nunca llega a superarlo. Igual que su madre, Norma se libera tirándose por una ventana. Al quedarse solo y perder el último recuerdo vivo de Gal, Roberto pierde también el último vestigio de cordura y moralidad.

Es entonces cuando entra en la historia la protagonista, Vera – Elena Anaya aporta sin duda la mejor interpretación del film – una joven paciente secuestrada en casa del doctor. Ella representa la obsesión, la belleza, el misterio. Es un personaje que no te puedes permitir ignorar, que te absorbe y te genera auténtico malestar – no te atreves dejar de mirarla. Es un personaje sumamente perturbado y perturbador, que resulta profundamente femenino y a la vez recuerda a un ser no humano y asexuado.

Otro personaje importante es el de Marilia, interpretado por Marisa Paredes, que representa a la mujer mayor, cínica y protectora, pero también algo malvada.  Un personaje secundario que aporta normalidad al film, es paradójicamente el Cristina (Bárbara Lennie), una lesbiana con los pies en la tierra, que parece ser la única que pertenece a un mundo real.

Todos los personajes femeninos son retorcidos, hermosos y terribles a la vez, mujeres Almodóvar en todo su esplendor.

Como apunte, Elena Anaya interpreta el papel protagonista porque Penélope Cruz – a la que se le ofreció el papel inicialmente – no pudo compaginarlo con sus otros proyectos. Es esa interpretación, la de Elena Anaya la que salva al film y lo convierte en una película de culto.

Maria

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